“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”: trayectoria de una biblioteca itinerante narrada desde diferentes geografías. Parte 2.

“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”: trayectoria de una biblioteca itinerante narrada desde diferentes geografías. Parte 2.

“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”: trayectoria de una biblioteca itinerante narrada desde diferentes geografías. Parte 2. 481 674 Lavinia Hirsu

Por Diana Cruz (guatemalteca escribiendo desde Reino Unido)

El seguir la trayectoria en remoto de la biblioteca itinerante Bibliomochilas me ha dado la oportunidad de desarrollarme como investigadora y cuestionar aquellas metáforas y paradojas que nos continúan formando como lectores en latinoamérica. Durante el proceso de entrevistas online con maestras, madres y padres del nivel inicial pude percibir la constante aparición del aforismo “la letra entra con sangre” tras la enseñanza de la lectura. Un aforismo que resuena en su ademán imperativo a la formación del hábito lector en mi país, Guatemala. En contraste, “Leer sin saber leer” es una aproximación inclusiva que apuesta por la ternura que la comunidad educativa yauyina del nivel inicial propone para reemplazar una tradición de reprimenda. Mediante la ternura se vinculan los encuentros entre niñez, adultos, lectura y literatura. Asimismo, mediante la ternura se refuerzan los lazos comunitarios. El consolidar comunidades lectoras bajo dicha aproximación es una acción que, a mi parecer, oscila entre la lúdica y la rebeldía. Las maestras/mediadoras yauyinas guían una lectura participativa donde la exploración e interpretación de la imagen se antepone a la decodificación del texto y, en el contexto del nivel inicial, regula esa creciente ansiedad de “apresurar el aprendizaje” de la lectura del texto escrito. El potencial de la lectura de imágenes se materializa en un espacio donde los niños narran el cuento hilando cada ilustración con el pasar de las páginas. Es un espacio de lectura donde activamente se hace literatura y donde se incita a querer, necesitar y buscar más palabras para enriquecer los diálogos entre niños y adultos. En pocas palabras, es un espacio donde se propicia la apropiación del lenguaje, tanto del texto como de la imagen.

La naturaleza itinerante de las Bibliomochilas ha logrado trazar nuevas rutas hacia provincias aledañas dentro la región Lima. Bajo esta misma dinámica se espera generar estrategias para expandir la geografía del proyecto y, así mismo, expandir la gama de posibilidades para sus lectores ya que “Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”.